Bueno gente, como he visto que el fanfic ha caido bien y tengo hasta el capítulo 3 preparado... pues aquí os los dejo e.e... no os acostumbreis que esto es solamente porque los tengo ya listos... a partir de ahora me retrasaré un poco xD.
Y sin mas retraso:
Capitulo 2
Se estaba haciendo de
noche y en la calle hacia un poco de frio, pero Lark antes de salir
por la puerta de su casa había cogido un abrigo, una chaqueta negra
con rayas azules y blancas que siempre solia llevar puesta cuando
salía por las noches.
Lark ya llevaba recorrido
un buen trozo del camino cuando se paro a mirar hacia un vagabundo
que estaba tirado en la calle.
El hombre lo miraba, con
cara de pedir misericordia y que le diera algo de dinero, pero Lark
no sintió pena, le daba todo igual, realmente solo le importaba el y
su único amigo, Taine.
Era el único que le había
demostrado que valia la pena arriesgarse por el y se había jugado el
cuello en el instituto muchas veces por su temeridad y su
impulsividad.
_Señor… me podría…
dar algo por favor…_dijo el vagabundo con voz débil y temblorosa.
_Lo siento, estoy ocupado,
no tengo tiempo._respondió Lark de forma severa mientras seguía
andando.
_Porfavor… se lo ruego…
necesito comer… estoy muy débil…_respondió el hombre
siguiéndolo.
_Toma y calla._Lark cogió
de su bolsillo una cartera que le había regalado Taine por su ultimo
cumpleaños y buscó en ella un billete de 5 euros, se lo dio al
hombre y siguió su camino.
Lark no se dio cuenta de
que el hombre que le seguía, pidiendo dinero, había sacado de su
bolsillo un cuchillo y se disponía a clavárselo a Lark y salir
huyendo con la cartera.
Estaba demasiado absorto
en sus pensamientos con la mirada en el vacio.
Sintió una punzada en la
espalda y un dolor bastante intenso en el costado, cayó al suelo de
rodillas y empezó a buscar algo o alguien que le informara de que es
lo que había pasado.
Entonces lo vió, al caer
de rodillas y tocarse el lugar donde le pinchaba vio sus manos llenas
de sangre, que brotaba sin parar, a este paso iba a desangrarse.
Se fijó entonces en que
el hombre ya no estaba y que su cartera tampoco.
_Agh… Mierda… Maldita
sea… me apuñala y encima me roba la cartera…
Lark se sentía débil. No
tenia fuerzas para levantarse y no tenia móvil para llamar a la
policía, posiblemente iba a morir ahí mismo a manos de un vagabundo
que por una simple cartera le había apuñalado en la espalda y el
costado.
Se imaginaba los
titulares: Chico de 16 años muere desangrado en medio de la calle.
Un joven de 16 años ha
sido encontrado muerto en medio de la calle Saint Jrewcrew en la
ciudad de Utopika.
Autor del crimen: un
vagabundo, acusado también de robo a mano armada.
Lark no quería
morir asi… cierto que había veces que deseaba estar muerto y que
no tenia nada por lo que vivir pero la idea de morir teniendo a la
muerte justo delante le atemorizaba y le producia escalofríos (a
parte de los ya caracteristicos por perder sangre a borbotones).
Tenia frio y cada vez veía
mas borroso, todo estaba blanco y podía si acaso distinguir alguna
farola a lo lejos o alguna alcantarilla cerca.
No tenia experiencia en
primeros auxilios y no supo hacerse un torniquete o parar la
hemorragia, lo más que fue capaz de hacer fue de apretar con fuerza
las heridas, pero seguían sangrando…
A este paso…
Se puso a pensar. ¿Cómo
seria la muerte? ¿Qué le esperaría después de morir? ¿Lloraria
alguien su muerte o no? ¿Lo recordaría alguien?...
Cientas de preguntas
llegaban a su mente de una forma bastante estremecedora, no tenia la
mente cien por cien lucida y acababa desvariando y pensando cosas sin
sentido, ya le empezaba a faltar sangre en el cerebro.
Muchas preguntas llegaban
a su cabeza pero la mas rotunda y que no paraba de repetirse una y
otra vez era…
¿Cómo será la muerte?
En ese momento una voz le
habló.
_Es hora de irse chico,
llegamos tarde, tenemos que darnos prisa_ dijo una voz que le era
familiar, una voz de mujer… no, no era una mujer, era una chica,
posiblemente de su edad, nada mas escuchar su voz se enamoró
perdidamente de su portadora, no pudo evitarlo.
_Esta herida puede ser
mortal para un simple mortal, pero tranquilo chico, tu no eres
normal_ dijo la voz.
Lark levantó la cabeza,
estaba tumbado en el suelo, el dolor había hecho mella en el y no
pudo aguantar de rodillas, al levantarla vio unos ojos azules, tan
azules como el vasto cielo y tan profundos como el inmenso mar.
Y una sonrisa. Una sonrisa
que le tranquilizó y le calmó.
Eso fue lo ultimo que vió
Lark antes de desmayarse.
A lo lejos se veía al
vagabundo correr con la cartera, en dirección contraria a donde
había atracado a Lark.
Corria bastante rápido,
como si su vida corriera peligro, y es que de hecho la corria.
Detrás de el, un perro
blanco, un Akita blanco lo perseguia y no para jugar con el
exactamente.
En la cara del hombre no
había temor, de hecho se le veía bastante confiado en si mismo y en
sus cualidades como atleta, tenia por seguro que seria capaz de huir
de ese perro.
El perro tampoco parecía
desfallecer ni entristecerse por no alcanzar a su presa, en su cara
solo había una expresión y esa era la obediencia.
Le habían ordenado que
atrapara a ese hombre y no pensaba fallar en su misión.
El hombre subió por una
escalera exterior de un edificio y trepando cual mono, con agilidad
sobrehumana llegó a la azotea.
El perro lo siguió, dando
brincos y saltos de un balcón a otro con bastante agilidad también.
Una vez en la azotea el
hombre miró hacia los lados.
_Mierda… no hay ninguna
salida… ni ningún otro edificio cercano al que pueda saltar…
Supongo que no me queda otra_dijo el hombre.
_Grrr…. ¡Wouf!_ladró
el perro con una mirada asesina en su cara.
_Perrito bonito… oh…
míralo… que mono… si parece un peluche…_dijo el hombre
burlándose.
Lo que en un principio
había sido un vagabundo ahora era un hombre flaco, bastante alto y
vestido con traje.
Al parecer lo llevaba
debajo de toda la ropa de vagabundo que tenia, y la llevaba para
usarla como disfraz.
_Tú… Cabrón… Tu le
has herido… A mi amo…. Grr…._dijo el perro, no llego a
vocalizar las palabras, sino que estas empezaron a brotar como si de
un megáfono o de una maquina de dentro del perro vinieran.
_Anda mira, si el perrito
habla. Bien, bien, que mas sabes hacer ¿Sabes cocinar?_ Siguió
burlándose el hombre.
_No, no se cocinar, pero
te voy a cortar en trocitos, para que sufras._dijo el perro.
_Si es un perrito
psicópata… que gracioso, habla, está loco pero no sabe cocinar…
el pobre… que pena…_se burló el hombre.
_¡Cabrón!_ gritó el
perro lanzándose sobre el hombre con sus fauces abiertas y las
pezuñas preparadas para desgarrarlo.
El hombre hizo una
acrobacia y saltó hacia la derecha dando una voltereta, acto seguido
se impulsó y apareció detrás del perro.
Le dio una patada en el
estomago y lo lanzo hacia el suelo.
El pobre perro se deslizó
dolorido y gemió de dolor.
_Maldito… _aulló el
perro.
_¿Quien te crees que soy?
Estas frente a Youmcrime, asesino profesional de la región Triopia.
He vivido en la selva
durante años, valiéndome solo por mi mismo, sin armas para
ayudarme, solo mis manos y piernas como única ayuda.
¿Crees que voy a caer
frente a un chuco tan débil como tu?_explicó el hombre con mientras
reia.
_¡Aaaaaaaaaahhhhg!_ Gritó
el perro que se había levantado de golpe y se volvia a abalanzar
contra el asesino que esta vez lo esperaba con los brazos abiertos.
Subitamente un haz de luz
cegó al hombre, y el perro aprovechó ese momento de debilidad para
asestarle un zarpazo en la cara.
Le rajó media cara y no
paraba de sangrar, la herida había cogido un ojo de por medio y si
no se curaba pronto se le podría infectar e ir a peor.
_Puede que seas Youmcrime,
y puede que hayas vivido donde tu quieras, pero no sabes quien soy
yo…_dijo el perro.
_Mierda…_dijo el hombre.
_La luz que cae del cielo
e ilumina las sombras de la maldad…
¡Mi nombre es
Ligsht!_reveló el perro.
_No puede ser… tengo que
huir…_ en la cara del hombre ya no había desición y
perseverancia, ahora solo se podía atisbar miendo e ira.
Miedo porque conocía el
significado de ese nombre y la identidad de su portador e ira porque
nunca habría pensado que fuera un simple chucho.
_¡Escapade Trick!_ gritó
el hombre y de repente encima suyo apareció un pequeño vórtice de
color azul.
Youmcrime saltó, con su
característica agilidad y entró al vórtice.
Acto seguido el vórtice
desapareció.
_Huye pequeña cobaya, mi
luz te ha deslumbrado, pero nos volveremos a ver y las cosas no
quedaran así._dijo Ligsht.
_Tranquilo, no quedaran
así._sonó la voz de Youmcrime sin venir de ningún sitio, sino como
un susurro, llevado por el viento.
Capitulo 3
_Veamos chicos, decidme cual es el
resultado del problema que tenemos en la pizarra... a ver, Lark.
Responde tu, venga_ dijo el profesor de matemáticas.
Lark se encontraba en la clase de
matemáticas sentado en su asiento pero, por alguna extraña razón
estaba solo, no había nadie más a su alrededor.
_Equis es igual a 32 e Y es igual a -4_
respondió Lark sin dudarlo.
_Muy bien, muy bien, veo que has
estudiado.
_Realmente no... esque son muy faciles
estos problemas_ susurró para si mismo Lark.
_¿Eh? ¿Has dicho algo?
_No, nada profesor.
_Bien, entonces sigamos con el
siguiente.
En ese mismo instante sonó la sirena y
Lark, despidiendose con educación abandonó la clase.
Caminaba solo, por el pasillo del
instituto, no habia nadie más, pero eso no le importaba, ahora le
tocaba Lengua, así se que dirigió hacia el pasillo donde estaban
situadas las aulas de Lengua.
_Lark debes despertar.
Una voz derrepente retumbó por todo el
lugar. Una voz femenina, una voz que a Lark le proporcionaba calidez
y tranquilidad.
_Yo... ¿Estoy durmiendo?_ respondió
Lark.
_Lark... despierta... Lark... _ repitió
la voz.
Una mano lo cogió del brazo.
Miró hacia atrás y vio a su madre,
sonreia, pero de una forma demasiado forzada y siniestra.
_Hola hijo_ dijo esta _ ¿Cómo estás?
_ Ma... ¿¡mamá?!
_ ¿Me has echado de menos?_ dijo
mientras apareciá ahora a la derecha de Lark.
_Cuanto has crecido... vaya por Dios_
Ahora se situaba en el techo, mirandola desde las sombras.
El instituto estaba bastante oscuro y
no habia iluminación, las luces estaban apagadas y el ambiente
tétrico predominaba.
_Lark... despierta porfavor... _ volvió
a decir la voz de antes.
_Vé Lark, debes ir, ya nos volveremos
a encontrar._ dijo la madre de Lark.
_¡Espera mamá! ¡No te vayas! ¡Tengo
un monton de cosas que preguntarte! ¡Porfavor espera! _gritó Lark
pero sin resultado.
La figura de la madre de Lark se
alejaba, hacia las sombras del pasillo mientras Lark corría detras
de ella intentando alcanzarla.
_¡Mamá porfavor! ¡Espera!
_Adios hijo... cuidate y recuerda, que
siempre estaré contigo, aunque no me veas... recuerdalo.
_Es hora de despertar Lark._ dijo ahora
una voz que provenia del mismo lugar que la voz de la chica que habló
antes, pero esta ahora era la voz de un hombre, presumiblemente de
alta edad. Solamente con su tono de voz se notaba lo sabio que era.
_No quiero... no quiero despertar...
quiero seguir con mi madre... quiero preguntarle muchas cosas.
_¿Quieres preguntarle muchas cosas? No
te preocupes... se las preguntaras... solo necesitas encontrar el
poder que siempre has llevado dentro de ti, usa ese poder y
encuentrala, encuentra a tu madre muchacho, pero ahora es hora de
despertar, una vez que despiertes ya te explicaremos mas cosas.
_¿Has dicho que la encuentre? ¿Sigue
viva?
_Ay muchacho... cuantas cosas te quedan
por descubrir. Ahora ¡DESPIERTA!
Al momento, los ojos de Lark se
abrieron, al parecer todo fue un sueño.
Una luz brillante, posiblemente la del
Sol lo cegaba, pasaron varios segundos hasta que pudo ver con
claridad.
Estaba en una cama, en una casa que
parecia el tocón hueco de un arbol gigante.
No habia techo y a eso se debía la
gran claridad que entraba.
Miró a su alrededor y vio varios
muebles de madera, una mesa llena de libros y una estanteria tambien
llena de libro, al parecer al residente de este extraño lugar le
gustaba leer.
Entonces recordó, habia sido apuñalado
y robado, sin perder un instante se palpó el lugar de sus heridas
pero... ¡No encontró nada!
_Toc Toc _ dijo una voz, una voz
familiar... la voz de la chica que posiblemente le habia salvado y
que le habia hablado en sueños _ ¿Se puede?
_Si... pasa._ dijo Lark con suavidad.